El escarabajo y la entrada en la mierda: símbolo del eterno retorno
Lo animal:
Lo animal:
Los escarabajos son bichos básicos y duros, por lo que quien los ve se pregunta cómo mierda puede ser eso un símbolo.
El eterno retorno consuela a los pasus, porque les permite sentirse menos insignificantes. Por eso, su símbolo es el escarabajo.
Características del bicho:
Las antenas están compuestas por nueve a once segmentos cuyos extremos se abren como pequeñas láminas sensoriales.
Las patas son fuertes y adaptadas para cavar y rodar bolas de estiércol. Las patas cuya fórmula tarsal es generalmente 5-5-5, aunque a veces faltan los tarsos anteriores.
Los huevos, larvas y pupas viven protegidos bajo tierra. Ya adultos viven en la superficie. Comen mierda y les atrae ese olor. La mierda también es la bola que crean para poner los huevos. Macho y hembra colaboran en la creación del túnel, y ahí esconden el tesoro.
En pocas palabras, gestionan la mierda. La recolectan, la transforman y la entierran, convirtiendo el residuo en lugar de gestación. Esa actividad les otorga un carácter psicopompo: bajo y sobre la superficie, intermediarios entre lo visible y lo oculto.
Conviene prestar atención a los números. Los números que aparecen en la estructura biológica del insecto —especialmente el 5, el 9 y el 4— no constituyen simples coincidencias morfológicas. Estas mismas relaciones numéricas reaparecen en distintos arquetipos analizados a lo largo de este trabajo, todos ellos vinculados a un mismo sector simbólico asociado a Daath y a los centros de energía implicados en los procesos de transformación.
No se desarrollará aquí un análisis detallado de estas correspondencias, pero conviene señalar la recurrencia de estas cifras como indicio de una misma estructura operando en distintos niveles.
Entre estas recurrencias destaca también el número nueve, tradicionalmente asociado a los ciclos de formación y maduración. Su aparición en distintos sistemas simbólicos sugiere nuevamente una lógica estructural común que excede el marco específico de este estudio.
El símbolo egipcio
Para los egipcios era un símbolo importante.
Como amuletos o jeroglíficos, representaban al sol naciente, la resurrección, y acompañaban a los muertos para garantizar renacimiento o vida eterna.
Significado del nombre:
Khepri se translitera como ḫpr (o xpr) y se traduce como "convertir" o "transformar". El término derivado ḫpru (o xprw) se traduce como "forma", "transformación", "suceso", "modo de ser" o "el autocreado", dependiendo del contexto. Puede tener significado existencial, ficticio u ontológico.
El escarabajo estaba vinculado con el dios Jepri, forma de Ra como Sol naciente, y era el símbolo de la constante transformación de la existencia.
La forma: el escarabajo y el eje
Está más que claro que esta es una creación de formas, y no de demasiadas porque los patrones se repiten. Las culturas antiguas veían el mundo como repetición de patrones formales.
Jepri o Khepri, el autocreado y el dios del sol naciente, era representado con la cabeza de un escarabajo. Su nombre significa "El que llega a ser por sí mismo", reflejando la idea de que el universo se crea a sí mismo cada amanecer.
En el norte de la península del Sinis (Cerdeña) se encontró un escarabajo tallado en roca cuyo cuerpo presenta una línea media claramente marcada y orientada con precisión sobre el eje Este-Oeste, coincidiendo con la dirección del amanecer y el atardecer en los equinoccios.
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Este detalle: introduce explícitamente el eje equinoccial como referencia, es decir, el punto de equilibrio entre luz y oscuridad dentro del ciclo solar. —Se verá la importancia de esto en el punto de fisiología humana.—
La misma lógica aparece en la iconografía de Tanit, cuya forma —brazos abiertos y eje central— reproduce un esquema de equilibrio axial. En este caso, el triángulo inferior y la disposición superior generan una estructura que puede leerse en relación con ángulos solsticiales, tradicionalmente asociados al valor de 72°, cifra que remite a ciclos mayores del movimiento celeste.
El eje del escarabajo deja entonces de ser simplemente anatómico: funciona como línea de pasaje y punto de equilibrio. En términos simbólicos, ese eje corresponde al umbral equinoccial, donde el sistema se estabiliza antes de invertir su polaridad.
En esa clave, la estructura remite directamente al principio de balanza, es decir, a la lógica de Libra: no como signo astrológico aislado, sino como mecanismo de compensación dentro del ciclo.
Simbolismo ampliado
Ciclo solar: Al igual que el escarabajo empuja su bola, el Sol parece renacer cada mañana.
Agricultura y fertilidad: Su papel en el reciclaje de materia orgánica lo vinculaba con la fertilidad del suelo y la renovación de la vida.
Los mitos cuentan una historia. En esa historia tenemos una descripción de como funciona un arquetipo y los atributos. En primer plano tenemos un relato compuesto por la historia y simbología según el entendimiento de la masa.
El modelo “solar”.
El dios escarabajo era fundamental en el relato egipcio de la creación, vinculado al nacimiento del sol y al comienzo de la vida. Khepri o Jepri, escarabajo o también hombre escarabajo, otra cara de Ra o el Demiurgo. Por eso Khepri es el amanecer del sol, mientras Ra es el sol pleno y Atum el sol que regresa al origen. Es un ciclo ontológico completo.
El escarabajo imita el modelo cosmogónico egipcio:
esfera que se forma
movimiento circular
vida que emerge desde un interior oculto
El ciclo solar egipcio:
Khepri → nacimiento del sol
Ra → plenitud
Atum → retorno al origen
El modelo cosmogónico
Antiguamente se creía que el escarabajo era solamente de género masculino y que se reproducía depositando el semen en una bola de estiércol.
Creían que Jepri renovaba el Sol cada día tras su desaparición en el horizonte, llevándole a través del mundo subterráneo, Duat, después del ocaso para renovarle otra vez al día siguiente. Este cambio al inframundo es la razón de que el símbolo aparezca en tumbas y más adelante aparece en en el mito del pasaje.
Plutarco escribió:
“La raza de escarabajos no tiene ninguna hembra, pero todos los machos expulsan su esperma en una pelotilla redonda de material que ruedan empujándola por el lado opuesto, igual que el sol parece regresar a los cielos en la dirección opuesta a su propio curso, que es de oeste a este.”
En cierta forma hay lógica en el pensamiento sobre el escarabajo y su sistema de reproducción sin hembra. Sobre todo tomando en cuenta al creador como “masculino” solitario que esconde su miseria estéril en su castillo de espejos creyendo que su reflejo travestido es su ella.
La lectura personal
Es gracioso, Jepri, y el sol, representaciones del demiurgo nacidos de la mierda
En este mito vuelve a aparecer lo mismo que señalé en el trabajo sobre Kalibur: la imagen del espíritu mediocre que fue al mercado y compró un kit barato para fabricar su propia creación. Todo es demasiado tosco, demasiado evidente, demasiado asqueroso.
El mito “solar” funciona como explicación visible, pero el símbolo apunta a otra cosa.
En otros trabajos planteé que la imagen del sol naciente oculta otro proceso: el ingreso de la mirada gnóstica en la materia.
El sol entre las montañas, o el sol entre los leones, representa justamente ese momento.
La mirada del espíritu entra por la concavidad.
Ese ingreso ocurre a través del Duat.
El relato del escarabajo que transporta al sol es solo una explicación simbólica de ese tránsito.
Lo que el escarabajo transporta no es el sol:
transporta el reflejo de la mirada gnóstica, el YO dormido, reflejo del espíritu.
Las acciones del insecto explican el ciclo:
nacimiento
muerte
resurrección.
“QUIEN NO POSEA UNA VISION GNOSTICA DE LA VIDA NO PODRA COMPRENDER EL MISTERIO DE LA MUERTE. Y, ATENCION: QUIEN NO COMPRENDA PREVIAMENTE EL MISTERIO DE LA MUERTE NO PODRA ACCEDER A LA INMORTALIDAD”
Nimrod de Rosario.
Qué carajo es el escarabajo?
Es deliberadamente grotesco.
El escarabajo:
toma mierda
la compacta
la hace esfera
la mueve
la entierra
la usa como cámara de gestación
Eso es literalmente un proceso de transformación de residuo en matriz de “vida”.
El rol simbólico más coherente es cosmológico.
El escarabajo es un gestionador de mierda.
Su función es permitir que la materia degradada vuelva a entrar en el ciclo de generación.
-el mundo material es residuo
-el ciclo vuelve a procesarlo.
El escarabajo es simplemente el operador de ese reciclaje cósmico.
El mecanismo del ciclo
La mirada del espíritu entra en la materia, justamente entre los leones.
El paisaje primero que encuentra el espíritu desorientado es la cloaca donde todo inicia.
De esa degradación se forma la “bola” que pertenece a RA.
Y ahí entra el “ama de llaves” para recibir al YO en la barca.
El escarabajo trabaja para el sistema solar del mito.
Es como un operador biológico del ciclo.
Somos, dentro del mito, exactamente eso:
una bola de excremento útil para que el demiurgo vuelva a generarse a partir de ella.
Necesita volver a arrojar su semen dentro de la bola para regenerarse cuando el ciclo se cierre.
Y se vuelve a comprender de otro modo el siguiente cuadro
Khepri → nacimiento del sol
Ingreso a la materia- naciento.
Ra → plenitud
Tránsito de la “vida”
Atum → retorno al origen
Vuelta al mar de pipí.
Estos tres momentos describen el ciclo en el que está atrapado el YO reflejo del espíritu, y el Yo.
Eso es cosmología circular.
El universo se regenera a partir de su propia descomposición.
El escarabajo es es el agente que transforma la materia degradada en matriz de regeneración.
O la maquinaria que recicla el fracaso de la creación.
La lógica es la misma que aparece en alquimia:
La materia baja.
Lo rechazado.
Lo muerto.
Eso se convierte en gestación.
nigredo → putrefacción → nueva vida.
El bloque inevitable astrológico
Este mismo modelo aparece en la constitución de la personalidad humana o el Yo.
↓ pasa al avatar ↓
Sol → le da identidad y dirección
Luna → lo metaboliza emocionalmente
Ascendente / Casa 1 → lo manifiesta en el mundo
Casa 2 → le da sostén, valor y estabilidad
Lo que sale de ahí es la personalidad operativa de la conciencia.
El escarabajo del corazón
El contenedor se conserva, pero el contenido se descarta.
el cráneo queda como caparazón vacío,
mientras el juicio se traslada al corazón.
Un escarabajo sobre el pecho,
y una bóveda craneal convertida en carcasa.
En la tradición egipcia, el cuerpo humano funciona como un mapa ritual.
El juicio del alma ante Osiris se sostiene sobre un órgano preciso: el corazón.
El juicio se celebra en la “sala de las dos verdades” allí el corazón se pesa contra la pluma de Ma'at, diosa de la “verdad”, la “justicia” y de la medida.
Si el corazón es más ligero que la pluma, el difunto puede atravesar el umbral hacia Aaru, “el paraíso”
Si no lo es:
El peso significaba una vida llena de pecados y desequilibrio, el alma era devorada por Ammit, una hibridación asquerosa del demiurgo con cabeza de cocodrilo, cuerpo de león y patas de hipopótamo, lo que significaba la extinción definitiva del “espíritu”, y pongo espíritu entre comillas porque esto es suponiendo que el muerto lo tenga, sino simplemente se habla del alma Pero este es un ejemplo de que tan fácil es perder la posibilidad de eternidad en esta creación..
Ya el nombre de la sala huele a trampa, porque si hay dos verdades, ninguna lo es. Desde la Gnosis ya sabemos que representa en “bien y el mal” aquí.
Por otro lado, el cuerpo no aparece aquí como simple cadáver, sino como asiento del alma y soporte de su memoria moral a través del corazón.
Por eso el escarabajo del corazón se coloca exactamente sobre el pecho.
El amuleto era tallado generalmente en piedra verde o en piedras vinculadas a la percepción ritual, como el lapislázuli o la obsidiana.
Las correspondencias de la piedra trabajan directamente sobre los centros de percepción y conciencia.
Chakra garganta y tercer ojo-
El verde remite al centro emocional, al equilibrio que permite que el corazón no traicione a su dueño en el momento del juicio.
La obsidiana afina el campo perceptivo.
El lapislázuli, asociado al centro de la garganta y a la visión interior, trabaja directamente sobre la mente y la capacidad de conocer.
Esto introduce una anomalía interesante dentro del ritual funerario egipcio.
Durante la momificación el cerebro se descartaba, dejando el cráneo vacío.
Sin embargo, en el momento del juicio aparece una piedra cuyo campo de acción es claramente mental.
Ese desplazamiento indica que el juicio del corazón no es puramente emocional: algo de la mente debía permanecer activo dentro del veredicto.
Los ejemplares estaban inscritos con pasajes del Libro de los Muertos, conjuros destinados a persuadir al corazón para que no testificara contra el difunto ante el tribunal de Osiris.
Por eso el escarabajo interviene en el juicio.
El símbolo ritual, entonces, queda anclado a un órgano concreto.
El insecto colocado sobre el corazón introduce una función mental dentro del momento más decisivo del tránsito del alma.
Un pequeño objeto mineral actuando como mediador entre emoción, memoria y percepción.
Algo parecido aparece en la tradición india, aunque allí el sistema está más explicitado.
El cuerpo se describe como un eje energético compuesto por centros llamados chakras, conectados por canales o nadis.
La columna funciona como eje y “el despertar espiritual” se expresa como un movimiento ascendente de Kundalini.
En ambos casos el cuerpo refleja una estructura mayor.
Lo que ocurre en el organismo reproduce una arquitectura cósmica.
Lo que pasa arriba ocurre abajo, y viceversa, dentro del orden impuesto por el demiurgo.
Volviendo al mito egipcio, el escarabajo deja de ser simplemente el insecto que empuja la esfera solar.
Aquí aparece ligado al corazón y al juicio.
Si se busca una clave simbólica sobre la naturaleza de las emociones, el relato ya la contiene: el corazón puede condenar a su propio dueño, para cualquiera de los dos caminos, ya sea para liberarse de esta mierda o para continuar “disfrutando la experiencia” de que un bicho te lleve de aquí para allá.
Por eso necesita ser persuadido.
Muchos mitos funcionan como anatomía escondida.
El cuerpo aparece simultáneamente como instrumento del alma y como prisión material, un mecanismo que ata al espíritu a la rueda de la existencia.
En este punto el símbolo deja de ser cosmológico.
Se vuelve “ético”.
El juicio no describe únicamente el destino del difunto: describe una prueba del alma en la que puede estar comprometido el espíritu.
Por qué “ético”?
Todo el juicio está controlado por el mismo sistema que juzga.
El orden cósmico lo define Ma'at.
El tribunal pertenece a Osiris.
El monstruo que ejecuta la sentencia es Ammit.
El escarabajo, que “intercede” es otra representación del demiurgo.
Para los egipcios eso era lo “correcto” pero el juzgado está condenado antes de tiempo.
El escarabajo y la fisiología humana
El cuerpo del escarabajo presenta un eje longitudinal bien definido. Su simetría y el movimiento que realiza al empujar la esfera de materia revelan un patrón de desplazamiento organizado alrededor de ese eje central. Las culturas antiguas tendían a leer este tipo de formas como modelos recurrentes de generación.
Si se compara la vista superior del cráneo humano con la forma general del insecto aparecen paralelos estructurales llamativos: la línea sagital que divide los hemisferios, la bóveda craneal como cámara protectora y la organización simétrica del conjunto.
Este tipo de correspondencias no parecen haber pasado inadvertidas. Algunos autores han señalado, por ejemplo, que las crisálidas —con las alas y patas plegadas durante su desarrollo— recuerdan notablemente a las momias egipcias. También se ha observado que el escarabajo prepara su bola en una cámara subterránea a la que se accede mediante un eje vertical seguido de un pasaje horizontal, una disposición que evoca la estructura de las mastabas del Imperio Antiguo.
En todos estos casos reaparece una misma organización espacial: un eje vertical de acceso, un desplazamiento horizontal y una cámara central. Este patrón se manifiesta tanto en la arquitectura funeraria como en la construcción del túnel del insecto y en ciertos ejes estructurales del cráneo humano.
La relación deja entonces de ser simplemente simbólica. No se trata únicamente de la asociación tradicional entre insecto, muerte y renacimiento, sino de la repetición de una misma forma organizativa en distintos niveles: biológico, arquitectónico y simbólico.Son correspondencias, en este caso correspondencia de formas. Egipcios, alquimistas y hermetistas la veían todo el tiempo. Las geometrías se repiten en distintos niveles porque todo en esta creación es así.
Derivaciones simbólicas
El símbolo del escarabajo no desapareció con los faraones.
Como muchos arquetipos antiguos, sobrevivió transformándose y desplazándose de contexto.
En algunas corrientes gnósticas el motivo fue reinterpretado como imagen de la materia que se recicla a sí misma, una metáfora del ciclo cerrado del mundo.
En la tradición cristiana medieval el símbolo fue reinterpretado como imagen de resurrección, integrándose al imaginario de muerte y renacimiento espiritual asociado a Jebus, otro que resurge de la mierda desde dentro de una cueva.
Con el tiempo el insecto dejó de ser comprendido en su contexto de transformación y pasó a un símbolo de la suerte.
Algo curioso ocurrió en el siglo XX, cuando el símbolo reapareció inesperadamente en el ámbito tecnológico en la Alemania de la segunda guerra:
El escarabajo auto-
El proyecto nace efectivamente en los años 30 cuando Adolf Hitler encarga a Ferdinand Porsche diseñar un automóvil barato para motorización masiva. La idea era el Volkswagen, literalmente “auto del pueblo”. El régimen buscaba algo que cualquier trabajador pudiera pagar dentro del programa estatal Kraft durch Freude.
El resultado fue el prototipo que después se conocería como Volkswagen Beetle. Sus características técnicas eran bastante avanzadas para la época:
motor bóxer trasero refrigerado por aire
tracción trasera
suspensión independiente en las cuatro ruedas
carrocería redondeada aerodinámica
La producción planeada en 1938 prácticamente se detuvo con la guerra. La fábrica terminó produciendo vehículos militares derivados del diseño.
Lo llamativo es el desplazamiento del signo: un insecto que empuja su propia esfera de materia termina convertido en una máquina destinada a ser conducida. Allí donde el escarabajo arrastra el vehículo, la tradición iniciática propone lo inverso: un Yo despierto que aprende finalmente a conducir el suyo.
La historia real del Beetle empieza después de 1945. Bajo administración británica se reabre la planta de Volkswagen en Wolfsburg, vuelve a ser llamativo el nombre del lugar y la relación con el lobo, “Castillo del lobo”.
Desde ahí el coche se convierte en uno de los automóviles más fabricados del mundo.
Algunos puntos que explican su éxito global:
mecánica extremadamente simple
motor refrigerado por aire (sin radiador ni sistema de agua)
gran durabilidad
mantenimiento barato
Por eso funcionó muy bien en países con infraestructura limitada, especialmente en América Latina.
Entre 1938 y 2003 se fabricaron más de 21 millones de unidades, lo que lo convirtió durante décadas en el automóvil con mayor producción continua de la historia.
Una forma efectiva de re-signar un símbolo.
El cráneo y la totalidad del símbolo
El Totenkopf (literalmente "cabeza de muerto" en alemán) es un símbolo que representa un cráneo humano, a menudo con huesos cruzados (como tibias), y tiene un significado internacional asociado al peligro, la muerte o la enfermedad o a lo tóxico.
En lo iniciático no se limita a representar la muerte. Su potencia simbólica reside en otra cosa: la exposición completa de la estructura.
A diferencia de otros símbolos que muestran el proceso de transformación —como el escarabajo en su movimiento cíclico— el cráneo presenta el resultado final en estado fijo. No hay desplazamiento ni devenir, sino forma pura.
En la tradición occidental aparece de manera explícita en la escena de Hamlet de William Shakespeare, donde el cráneo funciona como objeto de contemplación directa: no como símbolo oculto, sino como evidencia.
“Ser o no Ser”
Dentro de ciertas tradiciones guerreras y de élite vinculadas al entorno de Frederick the Great, intensifica esta lectura. No se trata simplemente de un emblema de peligro o muerte.
La mejor estrategia para ocultar el valor de un símbolo es a través de la cultura. Si la masa lo asocia con lo “malo” o nocivo, y luego se prohibe:
¿Quién lo va a observar de otro modo?
El cráneo, visto de frente, no muestra fragmentos ni recorridos parciales. Expone la cavidad completa: las órbitas, la apertura, la bóveda. Allí donde otros símbolos sugieren el tránsito, este presenta el mapa.
La diferencia es decisiva. Un símbolo parcial permite el movimiento dentro del sistema, pero no su comprensión. El escarabajo empuja, repite, cicla. El cráneo, en cambio, revela la totalidad de la estructura en la que ese movimiento ocurre.
En este sentido, el Totenkopf no representa únicamente la muerte, sino el acceso a una visión completa: la posibilidad de reconocer las vías de entrada y salida, los puntos de equilibrio y la organización interna del sistema.
No es el recorrido.
Es el mapa.
No resulta menor que este desplazamiento simbólico reaparezca en un contexto asociado al lobo, figura tradicionalmente vinculada a lo liminal, a la inteligencia en lo oscuro y a la orientación en territorios no visibles.
El eterno retorno
El universo se regenera a partir de su propia descomposición, y todo espíritu al ingresar pasa a ser parte de esa misma mierda.
Entran engañados.
Pero existe la Gnosis Hiperbórea para despertar y emprender el camino al Origen.
Y aun así, cuando podrían salir, se quedan.
Prefieren la experiencia.
Se aferran.
Esperan liberarse con la disolución.
Pero muchos no van a llegar a esa disolución:
van a caer en el juicio.
Y de los que resistan, tampoco hay garantía:
cuando llegue el Pralaya, también van a disolverse.No hay salida dentro de ese ciclo.
El resultado es el mismo:
una sopa de mierda.
Inexistentes.
Y es ahí donde el demiurgo resurge desde sí mismo, usando esa masa como soporte de su impulso reproductivo.
Si no alcanza, miren lo que hace el escarabajo cuando guarda la bola de excremento en la cueva.
Extrañas parafilias del Demiurgo.
Así están...
De perrita del demiurgo a desecho de reproducción.
Entonces ese es el destino de los inferiores:
ser esa sopa.
El medio donde se gesta el que los encerró en la desgracia y la miseria.
NOTAS:
Wolfsburg
En Europa el lobo es un símbolo totémico bastante antiguo: fuerza salvaje, guardián del umbral, animal liminal entre bosque y civilización.
el lobo en tradición europea = umbral, depredador, guía en lo oscuro, inteligencia estratégica
cráneo → visión total
lobo → el que sabe moverse en la oscuridad
La parte astronómica.
La orientación con la Vía Láctea está documentada en escarabajos peloteros modernos. El insecto usa la banda luminosa del cielo como referencia direccional para mantener trayectorias rectas.
Tenían una cosmología donde el cielo era mapa activo del orden del mundo. El viaje nocturno del sol a través del Duat reproduce ese mismo movimiento de tránsito por una banda celeste.
la misma estructura se repite en distintos niveles.
ciclo del sol
ciclo de la vida
ciclo del alma
ciclo agrícola
Condensa el patrón.
Su forma y su comportamiento reproducen el modelo de creación egipcio:
interior oculto → gestación → manifestación → renovación.
Ese modelo se aplica al sol, al alma y al cosmos al mismo tiempo. Es una máquina mitológica compacta.
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